Situado en la tercera planta del Museo de Bellas Artes, este moderno restaurante ofrece, además de unas magníficas vistas al parque de Doña Casilda, cocina creativa de la mano del chef Aitor Basabe. Poseen una amplia bodega y su carta de postres es exquisita.
Ragú de trompetas con caldo de pollo, Arroz cremoso, Ventresca de atún rojo y trompetas de los muertos, Pichón deshuesado, Milhojas de torta del Casar, chocolate blanco y coco, Helado de vinagre con teja de queso Idiazábal en su coulis de jengibre.